Somos
un equipo de parejas que buscamos la excelencia en la vivencia
del amor cotidiano, queremos ser verdaderas comunidades de
vida y amor, basadas en la confianza mutua y el perdón.
Somos sembradores de semillas de paz por donde quiera que
vamos, nos proyectamos en nuestro entorno y más allá
de las fronteras. Buscamos ser saturados por el Espíritu
Santo que nos lleva a tener a Jesús como centro de
la familia y nos impulsa a ser familias misioneras.
Trabajamos talleres de crecimiento de sanación interior,
en diferentes áreas que nos preparan para gozar de
una relación de pareja y familia estable, gratificante,
cimentada en una libertad plena. Estamos convencidos que la
familia es la base del proyecto de Dios, “uno de los
tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos
y caribeños, y es patrimonio de la humanidad entera”.
(DA 432)