Oración de los Padres
Junio 21 de 2004
Padre Celestial:
Me
abruma la enormidad de las exigencias de la paternidad. Si no te
tuviera permanentemente a mi lado, mis esfuerzos serían en vano. Te
alabo y te bendigo por ser la fuente de todo gozo, victoria, dignidad
personal y gratitud en mi vida.
Ayúdame Padre a inculcar en mis hijos sentimientos saludables de valor
personal, aunque los míos, a veces, se encuentren muy bajos.
Ayúdame a no humillar a mis hijos con palabras duras, avergonzándolos o
ridiculizándolos; concédeme la habilidad de estimular sus cualidades
con expresiones de cariño y palabras de ánimo.
Sujeta mi lengua cuando debiera estar escuchando en lugar de hablar.
Quiero estar listo para escuchar cuando me necesiten. No permitas Señor
que los reprenda innecesariamente, ni que emplee un tono de voz áspero
cuando los disciplino; dame paciencia todos los días para ayudarles a
formar un carácter recto y una actitud responsable.
Concédeme sabiduría para acceder a sus deseos razonables y valor para
negar los pedidos de cosas que pueden perjudicarlos.
Que una sonrisa ilumine mi rostro cada día, que la felicidad y la risa
llenen nuestro hogar; concédeme la habilidad para reconocer cuándo debo
dejar de lado el trabajo para disfrutar de experiencias que se
presentan en forma inesperada. Confío en que me ayudarás a atesorar
recuerdos agradables y tradiciones familiares para el futuro.
Perdóname por los numerosos errores y fracasos cometidos en el pasado.
Quítame todo sentimiento de culpa, enojo o resentimiento que pueda
perjudicar mi relación con mis hijos.
Ayúdame a manifestar amor por mis hijos desde sus tiernos años y
durante toda su vida, para que conozcan lo que es el amor, por haberlo
experimentado en nuestro hogar.
Mis hijos también son tus hijos Padre Celestial. Los encomiendo a tus
manos poderosas; que el ejemplo que les doy de estar a tu servicio,
inspire en ellos el amor y el deseo de servirte para siempre. Sobre
todos los dones, Señor, concédeme paciencia y dominio propio.
Padre, reconozco que la buena relación con mi esposa es lo que más
alegra el corazón de mis hijos. Te pido perdón por todas las veces que
no la he tenido en primer lugar, ese lugar de privilegio que tú le has
dado. Reconozco que el mayor éxito como papá es ser un buen esposo y al
serlo, nuestros hijos recibirán una protección de amor completamente
armoniosa.
Gracias por estar a mi lado para ayudarme en los días difíciles que me
esperan. Te amo y te agradezco por contestar mi oración. Por el futuro
de mis hijos, confío en que satisfarás todas nuestras necesidades en el
momento en que Tú lo consideres conveniente.
Amén
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