FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guia de predicación Abril 13 al 18 - 2026

SIN LA RENOVACIÓN EN EL ESPÍRITU NO HAY CAMBIO SOCIAL.

(2° Corintios 4, 16 – 17)

OBJETIVOS

  • Permitir que el Espíritu Santo restaure de nuevo nuestro cuerpo, mente y espíritu, para ser personas renovadas con corazón dispuesto.
  • Liderar cambios sociales apoyados en la sabiduría del Espíritu Santo.

 INTRODUCCIÓN

El amor de Dios que es el Espíritu Santo dejado en nosotros, tiene el pleno poder de transformar nuestras vidas en forma radical: vemos cómo Moisés pasó de fugitivo a liberar un pueblo; José de esclavo a ser gobernador de Egipto; David de ser un humilde pastor a Rey y Pablo, de perseguidor a gran evangelizador. Así mismo, el Espíritu Santo hará de nosotros, hombres y mujeres renovados, valientes y libres, que lucharemos por un cambio social, cambio que hoy el mundo y el pueblo de Dios necesita con suma urgencia para vivir en la paz que nos dejó Jesús. 

DESARROLLO

1. HOMBRES Y MUJERES NUEVOS REVESTIDOS CON EL ESPÍRITU SANTO

Efesios 4, 22 – 24 dice que debemos ser hombres y mujeres renovados por el Espiritu Santo que nos lleva a la santidad. Renovar es hacer algo nuevo, es restaurar todas las áreas de nuestra vida física, emocional y espiritual. Renovarnos en el Espíritu es un proceso diario y continuo que nos lleva a cambiar nuestra manera de pensar, sentir y vivir (METANOIA) y como hombres revestidos transformar una familia, una comunidad y al mundo entero.

Hombre nuevo es aquel (aquella) que se reviste de arrepentimiento, de oración, de lectura de la palabra, de vivir los sacramentos, de servicio y de una confianza y entrega total en Dios.

El cuidado físico influye en nuestra renovación integral. El descanso es algo necesario en nuestro vivir, la palabra dice: trabajen durante seis días y el séptimo descansen (Éxodo 34 – 21). El salmo 23 nos invita a descansar en verdes pastos y refrescarnos en fuentes de tranquilas aguas. Con el descanso renovaremos fuerzas y como las águilas volaremos alto para obedecer y cumplir los planes de Dios.

2. EL PODER QUE TRANSFORMA PUEBLOS

El poder que da el Espiritu Santo nos impulsa a buscar la armonía, la paz del mundo sin importar su cultura, su idioma, sus riquezas, ni su doctrina política o religiosa. Desde el mismo Pentecostés los apóstoles fueron enviados a sanar, a evangelizar y a predicar el arrepentimiento; hoy nosotros renovados y preparados tenemos la misión de ir con soluciones para calmar y resolver las problemáticas que nuestro prójimo está padeciendo, como lo enseñó JESUS (Santiago 1,27)

La acción del Espiritu Santo es ESENCIAL en la formación de lideres dispuestos a guiar toda misión con AMOR. Nehemias nos mostró cómo sin recursos; todo lo provee EL SEÑOR, reconstruyó los muros y las puertas de Jerusalén, fortaleció a su pueblo, lo organizó, promovió reformas sociales y religiosas, purificó el templo. 

El primer paso de Nehemias y de todo el que quiera un cambio para su pueblo es clamar a DIOS, con fe y con confianza (Nehemias 1,11) .

El Pontífice León XIII fue un líder de la enseñanza social escribió la encíclica RERUM NOVARUM, “De las cosas nuevas” o “Sobre los cambios políticos”, aborda la cuestión social de la época, defendiendo la dignidad, el salario justo y los derechos de los trabajadores.

La sabiduría del Espiritu Santo conduce al Estado a la Iglesia y a cada uno de nosotros a estar presentes en las necesidades del pueblo de DIOS, en hospitales, orfanatos, cárceles y en los desastres de la naturaleza.

Desafortunadamente hoy en el mundo reina la pobreza, la violencia, la desigualdad, las persecuciones políticas y religiosas y las dolorosas guerras. Nuestra gran misión trabajar arduamente en la renovación del corazón y de la mente de nuestros hermanos, especialmente de aquellos que están alejados de DIOS.

CONCLUSIONES

Allí afuera, donde hay personas con hambre, con sed, desnudas y con mil dificultades, como verdaderos cristianos nuestro deber es el servicio con amor y humildad como lo hizo JESÚS (Mateo 20 28).

Solos no podremos; necesitamos esa ayuda que viene de lo alto, al Espíritu Santo que nos da sabiduría para cumplir con agrado la misión que a cada uno nos encomendó el Padre.

No es con política que cambiará el mundo; ningún político puede cambiar nada porque los hombres gobiernan hoy para dominar. Es con la renovación del corazón del ser humano por el poder del Espíritu Santo como cambiaremos el mundo. Nosotros, los discípulos de Cristo, estamos llamados a gobernar sirviendo, no dominando.

TALLER: 

  1. ¿Qué necesitarías hoy para cumplir con tu misión?
  2. ¿Si fracasarás en el primer intento, lo intentarías de nuevo?
  3. ¿Respetarías las opiniones ajenas frente a un cambio social y religioso?

TEXTOS DE APOYO

(Romanos 12, 2), (Filipenses 2, 3 – 4),  (Lucas 18,27)